Estimulación temprana

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Mi pequeño David ya tiene 1 añito, que rápido pasa el tiempo, ya empieza a querer dar sus primeros pasitos y nunca se queda quieto.

Decidimos llevarlo a estimulación temprana para que nos hicieran una pequeña valoración de su desarrollo. El lugar muy bonito, con muchos juegos para los pequeños, pelotas y colores pero a mi pequeño David pareció no agradarle, ya que empezó a llorar en cuanto lo pusimos en la colchoneta y la única forma de calmarlo fue con la cremita para sus pompis.

Cuando se tranquilizó le dieron un masaje en todo su cuerpo, para preparar sus músculos al ejercicio, después evaluaron su forma gatear poniéndole obstáculos para trepar y bajar, pero David nunca se animó a hacerlo, rodeaba todos los  obstáculos hasta llegar a esa pelota que brillaba. También le enseñaron la forma correcta de levantarse, apoyando primero un pie y después el otro, eso si que lo capto rápido, después lo subieron en una pelota de yoga y lo hacían saltar pero le dio tanto miedo que lloró con un sentimiento enorme. Ya tranquilo lo hicieron pasar por un túnel, para motivarlo papá David se quedó al final del túnel y le metimos la pelota brillante, sabíamos que no lo haría ya que todo lo daba miedo pero para nuestra sorpresa se animó a gatear hasta llegar a papá.  El final de la sesión fue en una alberca de pelotas de colores, lo dejamos mientras nos decían que tal había estado.  El diagnóstico fue que mi pequeño David tiene una inseguridad enorme ya que todo le da miedo, supongo que fue provocado por estar en casa conmigo todo el tiempo, sin primos, ni amigos ya que la familia de mi esposo está al sur de España y la mía un poco más lejos… México!. En cuanto a su forma de caminar nos dijeron que no lo hiciéramos caminar más, que empezarían a educarle la forma de apoyar el pie ya que tenía poca fuerza en sus piernitas y caminaba con las puntas, lo que ocasiona malas posturas de mayores o pies planos.

Nosotros nos convencimos más de que era momento de llevar a pequeño David a la guardería, para que viera a más personas y no solo a mamá, que perdiera el miedo hasta de que otros niños se le queden viendo. Ya les iré contando que tal nos va con la estimulación temprana.

¿Alguna de ustedes lleva a sus hijos a estas sesiones?

Abrazo enorme! 🙂